Que un niño sea no verbal no significa que no tenga nada que decir. Simplemente necesita otra vía mientras el habla se está formando. Cuando le damos esa vía, la frustración baja, hay menos crisis y la conexión con él crece.
Estos pasos no sirven solo para un niño totalmente no verbal. También ayudan cuando el habla llega tarde: un niño que empezó a hablar más tarde, que usa unas pocas palabras o que entiende mucho más de lo que puede decir. Las imágenes con sonido le dan voz hoy, mientras el habla sigue desarrollándose, y muchas veces la estimulan.
La CAA, comunicación aumentativa y alternativa, incluye todas las formas de comunicarse sin habla o junto a ella:
El objetivo es sencillo: que el niño pueda mostrar o decir lo que quiere, cómo se siente y qué le está pasando.
Muchos padres temen que las imágenes hagan que el niño deje de intentar hablar. La evidencia apunta a lo contrario: la CAA no frena el habla y a menudo la estimula, porque el niño ve que comunicarse funciona y quiere comunicarse más. Por eso vale la pena empezar pronto con la CAA en lugar de esperar a que hable por su cuenta.
Timo tiene tarjetas con imagen y voz real, agrupadas por necesidad, incluidas palabras para emergencias. El niño pulsa una tarjeta, Timo la dice en voz alta y el niño se siente escuchado, aunque las palabras todavía no estén. Está pensado a partir de los 3 años y no hace falta saber leer.
Son las formas de comunicarse sin habla o junto a ella: tarjetas con imágenes, pictogramas, gestos o apps que dicen la palabra en voz alta.
Algunos empiezan a hablar más tarde y otros se comunican por otras vías. La CAA no estorba al habla y muchas veces la estimula, así que conviene empezar pronto.
Por unas pocas tarjetas clave ligadas a las necesidades del niño, usadas cada día en las mismas situaciones.